Ansiedad, Depresión y Suicidio: Los efectos permanentes del “Bullying”

En varias ocasiones hemos leído reportes de pequeños que cometen suicidio a causa del incansable abuso que sufren en la escuela. No sólo en nuestro país pero en otras sociedades del mundo, el “Bullying” ha cobrado vidas y ha deteriorado la salud mental de muchos niños y jóvenes que sufren de intimidación y acoso en la escuela.
 

Varios estudios han señalado que los efectos negativos no terminan al salir de la escuela sino que permanecen por mucho más tiempo y lo que es más, las personas que sufren de abuso no son las únicas que padecen de problemas emocionales a largo plazo, sino también los abusadores.
 

Efectos permanentes

El Dr. Andre Sourander, un profesor de psiquiatría infantil en la Universidad de Turku en Finlandia reportó que los niños que sufren de abuso durante su infancia temprana, corren un riesgo incrementado de padecer trastornos depresivos, por lo que necesitarían tratamiento psiquiátrico más adelante durante sus vidas.
 

Los resultados de su estudio fueron reportados el año pasado en el diario de psiquiatría JAMA.
 

Al enfocarse en niños de 8 años que eran abusados frecuentemente, los investigadores se percataron de que éstos sujetos eran más propensos a desarrollar un desorden psiquiátrico que necesitara tratamiento en la edad adulta, comparado a aquellos niños que no sufrían de abuso.
 

Sourander ha declarado que estudios previos han encontrado un vínculo entre el “bullying” y un riesgo más alto de padecer problemas de salud mental durante la niñez, tales como la baja autoestima, el bajo rendimiento académico, depresión y un incremento en el riesgo de cometer suicidio. Éstos estudios abarcaron a niños de 8 a 29 años.
 

Gracias a un registro a nivel nacional en Finlandia que incluye a todas las visitas relacionadas a salud mental de los pacientes tanto internos como externos, el equipo pudo rastrear los resultados a aquellos entre los 16 y 29 años de edad.
 

Cerca de un 20 por ciento de aquellos que eran abusadores de niños, sufrían de algún problema de salud mental que necesita tratamiento médico en la adolescencia o edad adulta, en comparación con el 23 por ciento de los niños que fueron molestados frecuentemente y buscaron ayuda por algún problema psiquiátrico antes de los 30 años.
 

El grupo que resultó peor en términos de salud mental adulta, fue el de niños que frecuentemente abusaron y sufrieron de abuso. Cerca de un 31 por ciento de estos niños presentaron problemas psiquiátricos que requerían tratamiento, así como las tasas más altas de depresión, trastornos de ansiedad, esquizofrenia y abuso de sustancias por parte de todos los grupos en el estudio.
 

Peor que el abuso verbal adulto

Tal parece que los compañeros pueden ser peores que los padres cuando hablamos de los efectos psicológicos de palabras denigrantes y de acoso.
 
Un estudio publicado en 2015 en “The Lancet Psychiatry” reportaba que los niños que eran abusados por sus compañeros, presentaban problemas de salud mentales significativos en la edad adulta; Todavía más, que aquellos niños que eran maltratados por sus padres o tutores.
 

En su estudio, el Doctor Dieter Wolke, un profesor de psicología en la Universidad de Warwick Inglaterra, definió el maltrato como abuso físico, sexual o emocional por un adulto o tutor.
 

El bullying en contraste, es una agresión constante por parte de los compañeros y puede presentarse en forma de burlas, ataques físicos o exclusión social y ocurrir al menos una vez por semana.
 

La investigación del equipo de Wolke estudió a dos grupos de niños: Uno de Británicos y otro de Americanos hasta la edad adulta. Los datos en el maltrato y bullying en la niñez, se correlacionaban a problemas de salud mental durante la edad adulta.
 

“La fortaleza de nuestro estudio es que hicimos descubrimientos similares en los efectos del bullying en la salud mental adulta en ambos grupos, a pesar de sus diferencias en población.” dijo Wolke.
 

Uno de cada 3 niños en México ha padecido de bullying y alrededor de 24.5 del total de usuarios en internet ha sufrido de ciberacoso.
 

“El ser acosado no es un ritual inofensivo o una parte inevitable de crecer. Tiene severas consecuencias a largo plazo” dice Wolke, al reconocer que el bullying es dominante a través de culturas y grupos socioeconómicos.
 

Impacto permanente

30% de los niños que sufren de Bullying en México no quieren asistir a la escuela ya que el abuso al que son sometidos es constante y como resultado su rendimiento académico también se ve afectado.
 

Los niños abusados también sufren de severas enfermedades, cuadros de ansiedad, insomnio, incapacidad para concentrarse, malas relaciones sociales e incluso problemas para mantener sus trabajos al ser adultos.
 

De acuerdo a un estudio publicado en 2014 por la Universidad de Duke en los procesos de la Academia Nacional de Ciencias, mientras que los adultos jóvenes mostraban efectos negativos a largo plazo debido al sufrir abusos durante la infancia, aquellos que cometían el abuso de cierta manera eran mas saludables que sus compañeros.
 

El reporte está basado en los descubrimientos del Estudio Longitudinal de las Grandes Montañas Humeantes que comenzó en 1993 y estudió a 1,420 niños del oeste de Carolina del Norte. Los investigadores entrevistaron a los participantes hasta en 9 ocasiones.
 

El estudio fue dirigido por el Doctor William Copeland, un profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento asociado en el Centro Médico de la Universidad de Duke en Carolina del Norte.
 

Este estudio es la primera indicación de que el ser bully puede en realidad servir de protección. Se midieron los niveles de una proteína C reactiva (CRP) en la sangre, la cual es un bioindicador de inflamación crónica que ha sido relacionado al riesgo cardiovascular y síndrome metabólico sobre varios periodos de tiempo. Copeland dice que el CRP es una señal de estrés en el cuerpo y un precursor de problemas de salud en el futuro.
 

Éstos descubrimientos han sido cuestionados por Catherine Bradshaw, directora adjunta del Centro para la prevención de violencia en los jóvenes del Hospital John Hopkins en Maryland. Ella advierte que el prestar demasiada atención a los niveles bajos de CRP en los abusadores, en vez de ser un beneficio para la salud, pueden únicamente reflejar una diferencia en la biología subyacente de éstos individuos.
 

En otro estudio publicado en 2013 por los investigadores de la Universidad de Duke en el diario de psiquiatría JAMA, encontró que tanto los abusadores como la gente que sufre de éste, tienen un riesgo incrementado de padecer depresión, trastorno de pánico y problemas de conducta, educativos y emocionales.
 

Un grupo de 1,420 niños entre los 9 y 16 años fue examinado de 4 a 6 veces en el transcurso de varios años para determinar si el abuso podría predecir problemas psiquiátricos o intento de suicidio. Los investigadores encontraron que las personas que son abusadas tienen una tasa mas alta de padecer agorafobia (temor obsesivo a los espacios abiertos), trastorno de ansiedad generalizado y trastorno del pánico.
 

Un estudio más temprano de niños que experimentaron violencia en una edad corta, encontró que los traumas de la niñez no solo afectan la psicología de un niño, pero también la estructura del cerebro y afecta la habilidad para tomar decisiones en el futuro.
 

El equipo de Duke dijo que “el bullying puede ser fácilmente evaluado y monitoreado por profesionales de la salud y personal escolar”. Los problemas son complicados pero el no hacer nada al respecto implica el desperdiciar un número sustancial de jóvenes vidas.
 

Nota Editorial: Esta historia fue publicada originalmente el 20 de Febrero de 2013 y fue actualizada en 16 de Agosto de 2016 por Roberta Alexander.
Artículo realizado por Roberta Alexander y Brian Krans el 16 de Agosto de 2016.

 
FUENTE

  • “Anxiety, Depresión, and Suicide: The Lasting Effects of Bullying”. healthline.com