8 Síntomas físicos que demuestran que la depresión no sólo ‘está en tu cabeza’

La depresión duele. Aunque a menudo relacionamos esta enfermedad mental con el dolor emocional como la tristeza, el llanto y los sentimientos negativos, las investigaciones han demostrado que la depresión también puede manifestarse con dolor físico.

Mientras que no pensamos a menudo en la depresión como un dolor físico, algunas culturas si lo hacen; especialmente aquellas en las que es considerado “tabú” hablar abiertamente sobre salud mental.

Por ejemplo, en las culturas China y Coreana, la depresión es considerada un mito. Los pacientes sin estar conscientes de que el dolor físico puede ser una señal de sufrimiento psicológico, acuden a los médicos para tratar los síntomas físicos en lugar de depresión. Sin embargo, estar al tanto de los síntomas físicos es tan importante como los efectos emocionales.

Es una gran manera de mantener tu cuerpo y mente en estado óptimo. Los síntomas físicos pueden indicar cuando un periodo depresivo está a punto de comenzar o darte pistas de si estás atravesando una depresión. Por otro lado, los síntomas físicos también demuestran que la depresión es muy real y puede ser nociva para nuestro bienestar general.

A continuación te mencionamos 8 de los síntomas físicos más comunes de la depresión.

 

1. Fatiga o niveles de energía consistentemente bajos

La fatiga es un síntoma común de la depresión. Ocasionalmente todos experimentamos niveles bajos de energía y podemos sentirnos lentos y con flojera en la mañana, deseando quedarnos en cama y ver televisión en lugar de ir a trabajar.

Aunque comúnmente pensamos que el cansancio deriva del estrés, la depresión también puede causar fatiga, sin embargo a diferencia de la fatiga diaria, aquella relacionada a la depresión también puede traer problemas de concentración, sentimientos de irritabilidad y apatía.

El Dr. Maurizio Fava, director del Programa de Investigación Clínica en el Hospital General de Massachusetts, dice que los individuos deprimidos a menudo experimentan sueño no reparador, haciéndolos sentir cansancio incluso después de una noche completa de sueño.

Sin embargo, debido a muchas enfermedades físicas como las infecciones y los virus que también pueden provocar fatiga, discernir si el agotamiento está relacionado a la depresión, puede ser un gran reto.

Una manera de diferenciar: Aunque la fatiga diaria es una señal de esta enfermedad mental, otros síntomas como la tristeza, sentirse desesperanzado y la anhedonia (pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades) también pueden estar presentes cuando estamos deprimidos.

 

2. Baja tolerancia al dolor (es decir, todo duele más)

¿Alguna vez has sentido que tus nervios están en llamas y aún así no puedes encontrar alguna explicación física para esa sensación? Resulta, que la depresión y el dolor, a menudo co existen.

Un estudio elaborado en 2015, mostró la correlación entre las personas que están deprimidas y una baja tolerancia al dolor, mientras que otro estudio en 2010 mostraba que el dolor tiene un impacto más grande en las personas que están deprimidas.

Estos dos síntomas no tienen una clara relación de causa y efecto, pero es importante evaluarlos juntos, especialmente si tu doctor recomienda usar medicamentos.

Algunas investigaciones sugieren que el uso de antidepresivos puede no sólo ayudar a aliviar la depresión pero también actuar como analgésicos para combatir el dolor.

 

3. Dolor de espalda o dolores musculares en general

Puede que te sientas bien en las mañanas, pero una vez que te encuentras en el trabajo o en la escuela, tu espalda comienza a doler. Puede ser estrés o también puede ser depresión. Aunque a menudo están asociados con mala postura o lesiones, los dolores de espalda también pueden ser un síntoma de angustia emocional.

Un estudio realizado en 2017 a 1,013 estudiantes universitarios canadienses, encontró una asociación directa entre la depresión y los dolores de espalda.

Los psicólogos y los psiquiatras han pensado por mucho tiempo que los problemas emocionales pueden causar dolores y malestares crónicos, pero los detalles específicos aún están siendo investigados, tales como la conexión entre la depresión y la respuesta inflamatoria del cuerpo.

Estudios más recientes sugieren que la inflamación en el cuerpo puede tener algo que ver con los neurocircuitos en el cerebro. Se piensa que la inflamación puede interrumpir las señales en el cerebro y por ende tener un rol en la depresión y como la tratamos.

 

4. Dolores de Cabeza

Casi todo el mundo experimenta dolores de cabeza ocasionales. Son tan comunes que frecuentemente no los tomamos con seriedad. Las situaciones estresantes de trabajo como los conflictos con colaboradores pueden detonar estos dolores. Sin embargo, tu dolor de cabeza puede no siempre ser inducido por el estrés, especialmente si has tratado a tus compañeros del trabajo en el pasado. Si llegas a notar un cambio en la frecuencia con la que padeces dolores de cabeza, puede ser una señal de depresión.

A diferencia de los intensos dolores por migraña, los dolores de cabeza relacionados a la depresión no necesariamente limitan el funcionamiento de una persona. Descritos por la Fundación Nacional de los dolores de Cabeza como “dolores por tensión”, este tipo de aflicción puede sentirse como una punzación ligera, especialmente alrededor de las cejas.

Mientras que estos dolores de cabeza son aliviados con medicamentos sin necesidad de prescripción, típicamente ocurren de manera regular.

A veces los dolores de cabeza de tensión crónica, pueden ser un síntoma de un desorden depresivo mayor. Sin embargo, los dolores no son la única indicación de que el dolor puede ser psicológico. Las personas con depresión a menudo experimentan síntomas adicionales como tristeza, sentimientos de irritabilidad y baja de energía.

 

5. Problemas oculares o pérdida de visión

¿Has notado que el mundo se ve más borroso? Aunque la depresión puede ocasionar que el mundo se vea gris y triste, un estudio hecho en 2010 en Alemania, sugiere que este problema de salud mental puede en realidad afectar la vista.

En ese estudio de 80 personas, los individuos con depresión tenían dificultad para ver las diferencias entre blanco y negro. Conocido por los investigadores como “percepción de contraste” esto puede explicar porqué la depresión hace que el mundo se vea borroso.

 

6. Dolor de estómago o malestar en el abdomen

Ese sentimiento de tener un hoyo en el estómago es una de las señales mas reconocibles de la depresión, sin embargo cuando tu abdomen comienza a acalambrarse, es fácil atribuirlo a gases o dolores menstruales.

Si el dolor empeora, especialmente cuando sube el nivel de estrés, puede ser síntoma de depresión. Los investigadores de la escuela Médica de Harvard sugieren que el malestar estomacal como los cólicos, inflamación y náuseas, pueden ser una señal de una salud mental deteriorada.

¿Cuál es el vínculo? De acuerdo a aquellos investigadores de Harvard, la depresión puede causar (o ser un resultado de) un sistema digestivo inflamado con un dolor que puede ser fácilmente confundido por enfermedades como la de colón inflamado y el síndrome de cólon irritable.

Los doctores y los científicos a veces se refieren al estómago como el “segundo cerebro”, porque han encontrado una conexión entre la salud de éste y el bienestar mental. Nuestros estómagos están llenos de bacterias buenas y si hay una pérdida de equilibrio de las mismas, los síntomas de la ansiedad y depresión pueden surgir.

El llevar una dieta balanceada y consumir probióticos puede mejorar la salud digestiva de una persona lo cual también puede mejorar el estado de ánimo, sin embargo se necesita realizar más investigación.

 

7. Problemas digestivos u horarios de evacuaciones irregulares

Los problemas digestivos como el estreñimiento y la diarrea pueden ser vergonzosos e incómodos. A menudo son causados por intoxicación o virus gastrointestinales, y es fácil asumir que un malestar de estómago derive de una enfermedad física.

Las emociones como la tristeza, ansiedad y los sentimientos abrumadores pueden perturbar nuestros tractos digestivos. Otro estudio realizado en 2011 sugiere que existe un vínculo entre la ansiedad, la depresión y el dolor gastrointestinal.

 

8. El Dolor es otra manera en la que el cerebro se comunica

Si sientes incomodidad en identificar o hablar sobre emociones angustiantes como la tristeza, la ira y la vergüenza, esto puede causar que dichos sentimientos se manifiesten de forma diferente en el cuerpo.

Si estás experimentando cualquiera de estos síntomas físicos por un periodo de tiempo prolongado, agenda una cita con tu doctor de cabecera o médico familiar.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2015 existían 104.95 millones de personas mayores de 7 años en todo el país; de ellas, 57.2 millones se habían sentido alguna vez preocupadas o nerviosas.

La depresión puede ser causada por una variedad de factores como la genética, el haber estado expuesto en la niñez a algún trauma o estrés y a la química cerebral. Las personas con depresión a menudo necesitan ayuda profesional como psicoterapia y medicamentos para recuperarse totalmente.

Si en una cita médica sospechas que estos síntomas físicos pueden estar presentes más que a un nivel superficial, solicita ser monitoreado para determinar si padeces depresión o ansiedad, de esta manera tu médico puede contactarte con quien pueda ayudarte.

 
FUENTES

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