Depresión Adolescente

¿Qué es la depresión adolescente?

Comúnmente conocida como depresión juvenil, este trastorno mental y emocional, no es médicamente distinto a la depresión adulta, sin embargo, los síntomas en los jóvenes pueden manifestarse en diferentes maneras que en los adultos debido a los distintos desafíos sociales y de desarrollo a los que se enfrentan. Estos pueden incluir:

  • Presión social
  • Deportes
  • Cambios en los niveles hormonales
  • Cuerpos en desarrollo

La depresión se asocia con altos niveles de estrés, ansiedad y en los peores escenarios, suicidio. También puede afectar a los adolescentes en su vida personal, escolar, laboral, social y familiar, lo que puede llevar al aislamiento y otros problemas.

La depresión no es una condición que la gente “se pueda quitar de encima” o simplemente “animarse” y salir de. Es una condición médica real que puede afectar la vida de un individuo en todo sentido si no es tratada apropiadamente.

¿Cómo detectar la depresión en tu hijo?

De acuerdo al Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), en México un 41.3% de jóvenes entre 15 y 29 años padecen o muestran síntomas de depresión. Éstos síntomas pueden ser difíciles de detectar para los padres y en ocasiones, la depresión puede ser confundida con los sentimientos típicos de pubertad y adaptación durante la adolescencia.
Sin embargo, la depresión va más allá del aburrimiento o falta de interés en la escuela. De acuerdo a la Academia Americana de Psiquiatría para Niños y Adolescentes (AACAP por sus siglas en inglés), algunas señales de la depresión adolescente incluyen:

  • Estar triste, irritable o en llanto.
  • Cambios en el apetito o en el peso.
  • Interés reducido en actividades que la persona solía disfrutar.
  • Baja energía.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Sentimientos de culpa, inutilidad o impotencia.
  • Cambios significativos en los hábitos de sueño.
  • Quejas regulares de aburrimiento.
  • Hablar de suicidio.
  • Retraimiento de sus amistades o actividades extra curriculares.
  • Rendimiento académico en deterioro.

Algunos de estos síntomas pueden no siempre ser señales de depresión. Si alguna vez has educado a un adolescente, sabes que los cambios en el apetito son normales, concretamente en aquellas rachas de crecimiento y particularmente si tu hijo practica algún deporte. Aún así, observar los signos y comportamientos cambiantes en tus hijos puede ayudarles cuando lo necesiten.

Prevención del Suicidio

Si piensas que alguien está en riesgo inmediato de auto lesionarse o lastimar a otra persona, entonces:

  • Llama a tu número de emergencia local.
  • Quédate con la persona hasta que llegue la ayuda.
  • Remueve cualquier arma, cuchillos, medicamentos o cualquier cosa que pueda causar daño.
  • Escucha pero no juzgues, discutas, amenaces o grites.

Si piensas que alguien está considerando el suicidio, obtén ayuda de un centro de prevención al suicidio o ponte en contacto con Talitá Kum al teléfono: +52 55 6837-5618

¿Qué causa la depresión adolescente?

No existe una causa única para la depresión en adolescentes. De acuerdo a la clínica Mayo, hay muchos factores que pueden llevar a la depresión, incluyendo:

Diferencias en el cerebro
Las investigaciones han demostrado que los cerebros de los adolescentes son estructuralmente distintos a los de los adultos. Los jóvenes con depresión también pueden tener diferencias hormonales y diferentes niveles de neurotransmisores. Los neurotransmisores son químicos claves en el cerebro que afectan cómo las neuronas se comunican entre ellas y juegan un papel importante en regular los cambios de humor y el comportamiento.

Eventos Traumáticos en la Vida temprana
La mayoría de los niños no tienen mecanismos de adaptación muy desarrollados. Un evento traumático puede dejar una impresión duradera. La pérdida de un padre o el abuso físico, emocional o sexual pueden dejar efectos duraderos en el cerebro de un niño que pueden contribuir a la depresión.

Rasgos heredados
Las investigaciones muestran que la depresión tiene un componente biológico. Puede ser transmitida de los padres a sus hijos. Los niños que tienen uno o más familiares cercanos con depresión, especialmente alguno de sus padres, son más propensos a padecerla.

Patrones aprendidos de pensamientos negativos
Los adolescentes que se encuentran regularmente expuestos a opiniones negativas, sobre todo de sus padres, y que aprenden a sentirse inútiles en vez de superar los retos, también pueden desarrollar depresión.

¿Cómo diagnosticar la depresión adolescente?

Para un tratamiento apropiado, se recomienda realizar una evaluación psicológica por parte de un psiquiatra o psicólogo donde se haga una serie de preguntas a tu hijo acerca de su estado de ánimo, sus comportamientos y pensamientos.
Para ser diagnosticado con un trastorno depresivo mayor, tu hijo adolescente debe cumplir con los criterios que se definen en el Manual de Diagnóstico y Estadística para Trastornos Mentales (DSM por sus siglas en inglés), y debe de tener 2 o más episodios depresivos mayores durante dos semanas. Éstos episodios deben involucrar al menos cinco de los siguientes síntomas:

  • Nerviosismo o retraso psicomotor que sea notado por otros.
  • Un humor depresivo la mayor parte del día.
  • Una habilidad disminuida para pensar o concentrarse.
  • Interés disminuido en la mayoría de sus actividades.
  • Fatiga.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa excesiva.
  • Insomnio o sueño en exceso.
  • Pensamientos de muerte recurrentes.
  • Pérdida o ganancia de peso significativos y de manera involuntaria.

El profesional de salud mental, también puede preguntar acerca de el comportamiento o estado de ánimo de tu hijo. Un examen físico también puede ser útil para ayudar a descartar otras causas para sus sentimientos ya que algunas condiciones médicas también pueden contribuir a la depresión.

Tratando la depresión Adolescente

Así como la depresión no tiene una causa única, no existe tampoco un tratamiento único para ayudar a aquellos que la padecen. A menudo, encontrar el tratamiento adecuado es un proceso de prueba y error y puede tomar tiempo el determinar cual funciona mejor.

Medicamentos

Existen numerosas clases de medicamentos que son designados para aliviar los síntomas de la depresión. Algunos de los tipos más comunes de medicamentos para la depresión incluyen:

Inhibidor Selectivo de la recaudación de Serotonina (ISRS).

Los Inhibidores Selectivos de la recaudación de Serotonina (ISRS) son algunos de los antidepresivos más comúnmente prescritos. Son un tratamiento preferido ya que ocasionan menos efectos secundarios que otros medicamentos.
Los ISRS funcionan en la serotonina del neurotransmisor. Las investigaciones han demostrado que las personas con depresión pueden tener niveles anormales de neurotransmisores asociados con la regulación del estado de ánimo. Los ISRS previenen que sus cuerpos absorban serotonina para que pueda ser más eficazmente utilizada en el cerebro.
Algunos de los ISRS aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) incluyen:

  • Citalopram (Celexa)
  • Escitalopram (Lexapro)
  • Fluoxetina (Prozac)
  • Fluvoxamina (Luvox)
  • Paroxetina (Paxil, Pexeva)
  • Sertralina (Zoloft)

Los efectos secundarios más comunes incluyen:

  • Problemas sexuales
  • Náuseas
  • Diarrea
  • Dolores de cabeza

Habla con tu médico si los efectos secundarios interfieren con la calidad de vida de tu hijo.

Inhibidores Selectivos de la recaudación de Serotonina y noradrenalina (IRSN)
Éstos inhibidores previenen la reabsorción de los neurotransmisores serotonina y noradrenalina, que ayudan a regular el humor. Los efectos secundarios de los IRSN incluyen:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Insomnio
  • Estreñimiento
  • Ansiedad
  • Dolores de cabeza

Los IRSN más comunes son duloxetina (Cymbalta) y venlafaxina (Effexor).

Antidepresivos Tricíclicos (ATC)

Así como los ISRS e ISRN, los antidepresivos tricíclicos (ATC) bloquean la recaptación de ciertos neurotransmisores. A diferencia de otros, los ATCs funcionan sobre la serotonina, norepinefrina y dopamina.
Los ATCs pueden producir más efectos secundarios que otros antidepresivos incluyendo:

  • Vista borrosa
  • Estreñimiento
  • Mareo
  • Boca Seca
  • Disfunción Sexual
  • Somnolencia
  • Ganancia de Peso

Los ACTs no son prescritos para las personas con una próstata ensanchada, glaucoma o problemas cardiacos ya que esto puede causar serios problemas.

Los ACTs más comunes incluyen:

  • Amitrptilina
  • Amoxapina
  • Clompiramina (Anafranil), que se utiliza para el trastorno obsesivo-compulsivo
  • Desipramina (Norpramin)
  • Doxepina (Sinequan)
  • Imipramina (Tofranil)
  • Nortriptilina (Pamelor)
  • Protriptilina (Vivactil)
  • Trimipramina (Surmontil)

Inhibidores de la Monoamino Oxidasa (IMAO)

Los inhibidores de monoamino oxidasa fueron el primer tipo de antidepresivos en el mercado y los que ahora se prescriben menos. Esto es debido a las complicaciones, restricciones y efectos secundarios que pueden causar.
Los IMAO bloquean la serotonina, dopamina y norepinefrina, pero también afectan otros químicos en el cuerpo. Esto puede causar:

  • Baja presión arterial.
  • Mareos
  • Estreñimiento
  • Fatiga
  • Náuseas
  • Boca seca
  • Aturdimiento

La gente que consume IMAOs debe evitar ciertas comidas y bebidas que incluyen:

  • La mayoría de los quesos
  • Comida picante
  • Chocolate
  • Ciertos tipos de carne
  • Cerveza, vino, y aquellas libres de alcohol

Los IMAOs más comunes son:

  • Isocarboxazid (Marplan)
  • Fenelzina (Nardil)
  • Tranilcipromina (Parnate)
  • Selegilina (Emsam)

Debes tener en cuenta que la FDA exige a los fabricantes de medicamentos antidepresivos incluir una advertencia en un recuadro negro. La advertencia indica que el uso de medicamentos antidepresivos en adultos jóvenes entre 18 y 24 años, ha sido asociado con un mayor riesgo de pensamiento y comportamiento suicida.

Psicoterapia

Se recomienda que tu hijo visite a un profesional de la salud calificado antes o al mismo tiempo que comienza a tomar terapia con medicamentos. Existen muchos tipos de terapia disponibles:

  • La terapia hablada es el tipo más común e incluye visitas regulares con un psicólogo.
  • Las terapias cognitivo-conductuales están guiadas a sustituir los pensamientos y emociones negativas por pensamientos positivos.
  • La terapia psicodinámica se enfoca en ahondar la psique de una persona para ayudar a aliviar las batallas internas como el estrés o los conflictos.
  • La terapia para resolver problemas, ayuda a la persona a encontrar un camino optimista a través de experiencias de vida específicas como la pérdida de un ser querido o algún otro periodo de transición.

Ejercicio

La investigación muestra que el ejercicio de manera regular, estimula la producción de químicos en el cerebro que elevan el humor y causan sensación de “bienestar”. Inscribe a tu hijo en algún deporte que sea de su interés, o inventa juegos que ayuden a alentar su actividad física.

Sueño

El reposo es importante para el estado de ánimo de tu hijo adolescente. Asegúrate que duerma lo suficiente cada noche y que mantenga una rutina de sueño regular.

Dieta Balanceada

El cuerpo necesita energía extra para procesar alimentos altos en grasa y azúcar. Estos alimentos pueden hacerte sentir perezoso. Provee a tu hijo de almuerzos que contengan una variedad de alimentos nutritivos.

Evita la cafeína en exceso

La cafeína puede levantar el ánimo momentáneamente, sin embargo, el uso regular de la misma puede provocar que tu hijo “caiga” sintiéndose cansado y sin energía.

Abstenerse del alcohol

Las bebidas alcohólicas, especialmente para los adolescentes, pueden generar más problemas. Las personas con depresión deben evitar el consumo de alcohol.

Viviendo con depresión adolescente

La depresión puede tener un impacto profundo en la vida de tu hijo y puede únicamente abarcar las dificultades asociadas con los años de la adolescencia. La depresión juvenil no es siempre la condición más fácil de detectar, sin embargo, con un tratamiento adecuado tu hijo puede obtener la ayuda que necesite.

FUENTES

  • Adolescent Depression
    healthline.com
  • Appendix D—DSM-IV-TR Mood Disorders. (2008)
    nih.gov
  • Bhatia, S. K., & Bhatia, S. C. (2007). Childhood and adolescent depression. American Family Physician, 75(1), 73-80
    aafp.org
  • Mayo Clinic Staff. (2015, Dec 16). Teen Depression
    mayoclinic.org
  • U.S. Food and Drug Administration. Questions and answers on antidepressant use in children, adolescents, and adults: May, 2007